
A 117 años de una de las jornadas más oscuras de la historia argentina, revisitamos el quiebre definitivo entre el orden oligárquico y una clase trabajadora que se negaba a seguir en las sombras. La Masacre de Plaza Lorea no es solo un hecho aislado de violencia, sino que funciona como uno de los antecedentes históricos sobre el cual, décadas más tarde, se construiría la arquitectura política del Peronismo.





