
La vieja realidad detrás del nuevo discurso global
Gustavo Ve
El supuesto avance del NOM no es más que una ofensiva coordinada que se traduce en acciones concretas contra las mayorías y que puede observarse en :
Ataques feroces con la intención de suprimir las conquistas laborales y salariales históricas.
Restricciones descarnadas a las libertades de expresión y políticas fundamentales.
Ajustes fiscales brutales acompañados de una represión que ya no esconde su crueldad al ser aplicados a colectivos de extrema vulnerabilidad : 🔺enfermos terminales,
🔺ancianos,
🔺personas con discapacidad.
🔺Otros colectivos
Intentos de imponer gobiernos autoritarios con rasgos casi dictatoriales.
¿Qué puede tener de novedoso un orden que, para sostenerse, necesita deslegitimar sus propios marcos constitucionales? La narrativa de magnates y economistas intenta maquillar lo que en realidad es una crisis estructural del propio sistema capitalista de producción, sumido en contradicciones de insalvables. |
Ante un escenario de resistencias que crecen y deja al desnudo la incapacidad del régimen para satisfacer las necesidades y carencias de las grandes mayorías , la reacción se vuelve más violenta, buscando centralizar el poder y disciplinar el descontento.
El desgaste de la alternancia y el engaño democrático
Durante décadas, la clase política sostuvo que "las reglas del juego" eran inalterables para la estabilidad del orden democrático .
Hoy, ante la necesidad de garantizar la tasa de ganancia de las élites dominantes , esos mismos actores se *aggiornan* a los nuevos tiempos y aplican una agenda de gobierno cuyo eje es profundizar la explotación y la pobreza de la clase obrera y los pueblos de América Latina.
| El juego de la alternancia entre oficialismo y oposición, las llamadas "grietas" y los rituales electorales cada cierto tiempo, funcionaron como el colchón institucional perfecto para sostener durante años el sistema democratico liberal al generar la ilusión de participación en la ciudadanía . De este mecanismo participaron todos los partidos tradicionales de los países de América Latina. |
Es un error estratégico asumir que este "nuevo orden" y sus políticas supuestamente disruptivas operan en el vacío. Son, en realidad, viejos mecanismos de opresión encadenados al agotamiento del modo de producción capitalista. Y es precisamente este desgaste el que activa la respuesta popular como lo demuestran las movilizaciones en Bolivia, Colombia, Perú y Chile, agotados por los engaños de las distintas variantes partidarias de la clase dominante.
Las expectativas de transformación real ya no se encuentran en el "acting" del acto electoral, sino en las calles, en las organizaciones de base y en las autoconvocatorias.
Centralizar la estrategia y poner fin a la barbarie sistémica es una tarea compleja, pero no imposible. Las debilidades de los grupos dominantes son cada vez más evidentes.
La organización y la unidad popular son la única alternativa real para desmontar el mecanismo de dominación y conquistar una vida digna,justa y soberana.
​El llamado "Nuevo Orden Mundial" padece de tres fallas de origen insalvables: ni es nuevo, ni ofrece orden, ni podrá imponerse a nivel global. ​Mientras las facciones del poder sostienen a contracorriente un sistema agotado que solo garantiza sus privilegios, las clases vulnerables y los pueblos oprimidos se enfrentan al desafío histórico de construir nuevas relaciones sociales, donde los bienes comunes se distribuyan de manera equitativa para el disfrute de todos. |


Periodismo en alerta: hostigamiento local y la disputa global por la soberanía informativa.

70 años de la masacre de José León Suárez y el nacimiento de "Operación Masacre"



