
Los invisibles: La deuda de Uspallata para con las personas con discapacidad
Gustavo Ve
Un fantasma recorre la Alta Montaña mendocina, el fantasma de la inequidad hacia las personas con discapacidad, cuya presencia y derechos parecen esfumarse en la indiferencia. Lejos de ser un caso aislado, Uspallata es un reflejo preocupante de una problemática que se agudiza en la sociedad argentina: la creciente invisibilización de quienes afrontan desafíos de movilidad o diversas discapacidades, y la alarmante ausencia de políticas públicas que garanticen su inclusión.
Como paso internacional y puerta de entrada a Chile, Uspallata se jacta de su potencial turístico, pero esta ambición choca de frente con una realidad inaceptable: la flagrante omisión de normativas nacionales e internacionales que buscan proteger e integrar a las personas con discapacidad. La falta de infraestructura y señalización adecuada para este colectivo no solo empaña la imagen de la zona como destino turístico, sino que representa una afrenta directa a la dignidad y los derechos humanos.
| Señalización vertical con símbolo internacional | Inexistente; solo pintura en suelo o pintura en el cordón,la mayoría de las veces deteriorado |
| Espacios cerca de accesos | Únicos espacios: clínica,hospital,escuela primaria Combate de Potrerillos (sin mantenimiento,semi borrado) |
| Control de uso indebido | Inexistente nadie controla los vehículos sin identificación que ocupan las plazas reservadas. |
| Adaptación para discapacidades invisibles | Cero conciencia; estigma social generalizado |
Fuente: Ley 26378,Ley - Prov.5041,complrobaciones "un situ"
De marcas azules a la nada: Un panorama desolador
La situación en Uspallata es crítica y se evidencia en detalles que, aunque pequeños, revelan una profunda desidia. Si bien en el pasado existían algunos intentos de señalización para estacionamientos de personas con discapacidad, estos han sido sistemáticamente eliminados. En la avenida Las Heras, por ejemplo, tres cordones pintados de azul, distintivo universal de estos espacios, fueron cubiertos con pintura blanca, borrando de un plumazo lo poco que existía.
La precariedad es la norma.
Frente a la clínica del Dr. Bordón, un único cordón azul con el símbolo internacional de discapacidad, apenas discernible en el pavimento, muestra el abandono.

Similar es el caso del Hospital Luis Chrabalowski, donde otro cordón azul con su respectivo símbolo subsiste en un estado lamentable.
El supermercado local, un punto de referencia para los habitantes, ilustra de manera contundente la falta de respeto por las normativas. Aunque el suelo del estacionamiento muestra unos símbolos que indicarían estacionamientos asignados a PcD, estos suelen estar ocupados por vehículos sin oblea ni identificación que señale el traslado de personas con discapacidad.Además, la carencia de una caja de atención prioritaria visiblemente identificada para personas mayores, embarazadas o con discapacidad es otro indicador de la indiferencia generalizada.
La invisibilidad como política tácita
La realidad es cruda: en Uspallata, la normativa nacional e internacional que protege y busca incluir a las personas con discapacidad no tiene quien la respete ni autoridades que la hagan cumplir. La ausencia de cartelería y señalética adecuada en estos espacios agrava la situación, ya que la reglamentación exige una clara identificación visual, la negligencia no es un mero descuido; es un síntoma de una sociedad donde los derechos de las personas con discapacidad se vuelven cada vez más invisibles.

La falta de programas públicos de integración en una localidad que aspira a ser un polo turístico es incomprensible. El turismo accesible no es solo una cuestión de equidad, sino también de sentido común económico. Un destino que garantiza la accesibilidad amplía su espectro de visitantes, potenciando su desarrollo. Sin embargo, Uspallata parece ignorar este potencial, optando por una invisibilidad que lesiona a sus propios ciudadanos y ahuyenta a posibles visitantes.
La situación actual no solo es una deuda social, sino también una oportunidad perdida. Es hora de que las autoridades locales y provinciales tomen cartas en el asunto, no solo para cumplir con la ley, sino para construir una Uspallata inclusiva, donde la dignidad y los derechos de cada persona, sin importar sus capacidades, sean una prioridad ineludible.
La indiferencia no puede seguir siendo la respuesta.
La Discapacidad Invisible: Un Desafío en Argentina
Las personas con discapacidades no visibles enfrentan un escrutinio constante y son frecuentemente acusadas de simulación o exageración. Esto ocurre no solo al usar estacionamientos reservados o solicitar adaptaciones en el trabajo, sino también al pedir prioridad en comercios o al intentar acceder a derechos ya establecidos. El Proyecto Discapacidad Invisible, presentado en el Congreso de la Nación, ha puesto de manifiesto esta problemática, visibilizando la lucha diaria que estas personas deben afrontar para que sus derechos sean reconocidos y respetados. |





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