
La arrogancia del Poder y el Mandato de la Conciencia.
Ptr.Lic. Julio C.Valdez
Las reflexiones del César 11/02/2026La tentación del poder político de confiscar el discurso público no es un mero accidente histórico; constituye un tema recurrente en la historia de la humanidad. Cuando el monólogo sustituye al diálogo, cuando las instituciones diseñadas para canalizar el debate y los disensos se convierten en altavoces de una sola voz, la democracia se vacía. No es necesario suprimir formalmente las libertades; basta con devaluar la palabra pública hasta convertirla en eco. La censura más eficaz no es la que prohíbe, sino la que trivializa. Las Sagradas Escrituras afirman claramente que la verdad no pertenece al Estado sino a Dios, se expresa así una idea fundamental: existe una verdad que precede y excede cualquier ordenamiento jurídico.






























